jueves, 2 de septiembre de 2010

Deslígame



Atame a la locura de aferrarme a la vida conla fuerza que desatan mil gaviotas al romper las olas
Desátame de la infame melancolía que despierta un niño al quebrantar su ilusión
Desátame de lo vano que se arraigo en mi pecho como las raíces de las ceibas
Desátame de lo efímero y embárcame en la maldición de lo perdurable
Desata la alegría de extinción y la tristeza evolucionada
Desátame del vuelo que emprende mi cuerpo y deja mi alma flotar en la soledad
Desátame del más puro beso que se quedó en el ayer
Desátame de la perfección de Dios perjudicada por la mano del hombre
Desátame de los sueños volátiles difuntos en mi pensamiento
Desátame del helado frió de la mañana y aférrame al fulgor de la noche
Solo Deslígame de la ausencia de estar presente en la soledad

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