jueves, 23 de septiembre de 2010
...Jubilo y delirios...
Delirios ante la desazón de aproximarse a la única existencia
Lamento por el júbilo de hallar la paz verdadera
Y en lo más lúgubre y nublado
Como si le guardaran tributo y respeto a la insatisfecha,
Aúllan los perros al ver pasar sigilosa a la que acaba con el destino de los mortales
Se cala el frío en los huesos al sentir sus pasos
El aire es tan pesado como la culpa en los desventurados pecadores
El cuerpo se eriza por completo y la estupefacción es su compañera
Posiblemente las lágrimas son alivio divino o castigo perpetuo para el que no las derrama
Ella simplemente se localiza en la tierra por mandato del divino, en el más grande camino o en el más pequeño de los ríos, tal vez le llega a el alentado o al debilitado, solo es un designio…
Su deber es conciso, dar indicaciones de marcha al que parte
Todo se encuentra en el mutismo absoluto
Nadie se da cuenta de la realidad del orbe
Se cumplen los ciclos, y el que moribundo se halla postrado
Acompaña con afán a la que ha venido por el,
¿Es acaso dicha para el infame y desdicha para el fuerte?
¿Es acaso consuelo y desconsuelo para el que la quería y para el que le huía?
Nadie es sabio para pronosticar presagios, ni Dios para hacer milagros
Pero es bien mencionado que la luz solo es el final del comienzo
Del viaje al que llaman sin retorno
Los que viven en el mundo de banalidades y desperdicio…
Quizás el mundo y posiblemente yo la tachemos de infernal
Tal vez sea solo yo la del pavor en el cuerpo o sean cientos
Pero lo oculto es tal vez mentira en la luz y verdad en la oscuridad
Y solo se que el consuelo es vano y efímero por que en la vida como en la muerte todo es perecedero…
Como ayer...
Me encumbro en la noche cerrada y me arraigo a tu cuerpo,
Para sentir el calor de la vida por un instante;
Despojo de ti lo ajeno y el pecado,
Y caigo ínfimamente entre un ósculo nuestro,
Me arraigo a tu pecho con el fulgor de un abrazo,
Amándote entre pasión y tiniebla,
Entre locura y delirios,
Con tu olor a hierbabuena y mí fragancia a rosas,
Deleitándonos en el placer de amarnos,
En el silencio absoluto de la noche que cuenta las horas,
Con la luz de la luna que cola su mirada por la ventana,
Deseosos de hallar la alquimia perdida,
Y al entrar el alba ser nuevamente uno
Y amarnos como ayer…
Sin retorno...
Solitaria camino sin retorno,
El manantial que esta frente a mis lagrimeantes ojos no sosiegan las tristezas de extinción,
Retumbo en recuerdos efímeros y me calo aun entre sueños ajenos,
Y se que estas entre las líneas del papel,
Y se que el tiempo es tiempo
Y el espacio espacio
Y no se si el amor es odio y el odio amor al instante en que caes en la mente, sumergiéndote con cada paso y huella…
Y creo las versiones de tus labios extasiada por momentos sublimes inmortalizados en mis pensamientos,
Y te encumbro entre cedros y robles por tu metálico pecho que aflora ternura en cada sublime mirada.
Y caigo desnuda atemorizante al instante de reencuentro,
De contacto a lo ajeno,
Deseosa de posar mi piel en tu piel,
Liberando el éxtasis que me ata a esta pasión que carcome el alma,
Pensando poco y ansiando un poco más,
Deliberada e irreflexiva,
Caótica y vehemente,
Querida más que amada,
Entre sol y luna,
Entre verdades y mentiras que palpan tus labios
En cada beso en cada caricia,
Y que acongojante sentirte aun tatuado en el espíritu
De ruinas solitarias moribundas,
Y enfatizo mas en el querer que en el pensar,
Y el amor no muerde anzuelo alguno,
Solo el deseo hace que caigas nuevamente en mí,
Pero yo te espero aun con mi soledad a cuesta,
Sin preguntas ni respuestas, sin palabras ni reproches,
Solo Te espero, solo en secreto, Taciturna esperando tú regreso.
jueves, 2 de septiembre de 2010
Deslígame
Atame a la locura de aferrarme a la vida conla fuerza que desatan mil gaviotas al romper las olas
Desátame de la infame melancolía que despierta un niño al quebrantar su ilusión
Desátame de lo vano que se arraigo en mi pecho como las raíces de las ceibas
Desátame de lo efímero y embárcame en la maldición de lo perdurable
Desata la alegría de extinción y la tristeza evolucionada
Desátame del vuelo que emprende mi cuerpo y deja mi alma flotar en la soledad
Desátame del más puro beso que se quedó en el ayer
Desátame de la perfección de Dios perjudicada por la mano del hombre
Desátame de los sueños volátiles difuntos en mi pensamiento
Desátame del helado frió de la mañana y aférrame al fulgor de la noche
Solo Deslígame de la ausencia de estar presente en la soledad
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