lunes, 17 de enero de 2011

Volar sin alas



¿A caso te lamentas cuando la vida no siguió un rumbo fijo, y echas una mirada de resignación al infinito, aplacas la amargura en lo profundo y te echas a llorar en el vació?…

¿A caso la rutina se calo en los huesos pesados de frió, y se arraigaron lo absurdo y lo efímero?

¿A caso el ciclo no sigue su curso rutinario en el fin del mundo o en el instante preciso?

Quizás valga decir que se cala la resignación y te ríes de ti mismo, despejas tu mirada del mundo y vuelas con rumbo o sin rumbo fijo. 
¿Crees que tienes el seguro con un gatillo en el cuello o la lluvia cesa si echas un soplido a su suspiro?
¿Crees que un águila sin alas ya no rompe el viento en su ligero vuelo?

Eres tan escaso de pensamiento y mente que no te supuran ideas o brotas llanto hacia adentro en el poco vació, te arrinconas en la orilla del mundo y te meses como péndulo sin rumbo fijo,atas tus ideas y las dejas ancladas a lo profundo del mar,no sales del residuo que queda en la mesa, te aíslas del lo simple, de lo llano y sigues sin rumbo fijo. 
Mas yo, solo te veo con todos tus pensamientos pobres acuestas y solo te sigo como un perro faldero,como la cría que busca a su madre para el abrigo, como la presa que halla cazador sin querer hallarlo,
atada a tus locuras pasadas presentes y futuristas, viles y humanas porque tu olor me guía por el camino…
Un camino en el que te hundes amor, un camino que me llagan los pies, un camino empedrado, trabado, un camino por el que no se vuela, solo se arrastra… un camino llano solitario, de maleza…
Y yo solo me guío por tus huecas ideas, extasiada de la nada, solo me guió por polos opuestos, ensimismada, absorta, abstraída, son mas las heridas que las ganas, son mas las lastimeras cicatrices en mi piel que el alimento del que me provees, son mas los huecos en mi alma, son mas los vacíos, son mas los conflictos en mi cabeza, que tus ganas de volar por el mundo, no por laberintos, ni celdas de barrotes invisibles, ¡NO!, volar, no como cohetes, ni como luciérnagas, o como el águila sin alas, ¡NO!,  porque no somos águilas, ni luciérnagas, ni cohetes, somos humanos, dos almas únicas, que se prenden con solo contacto, somos almas que deben salir expulsadas de la faz, hacer un mundo a parte, un planeta a parte o vivir en la cola de un cometa, sentarnos a ver amaneceres juntos, saborear también tristezas, derrochar jubilo, placeres, ¡VIVIR! esa es la palabra exacta, la palabra precisa para terminar de desenmarañar nuestro acertijo, nuestro karma, y ser solo capaces de volar sin alas.